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Extremadura Tragedias, presa de Torrejón

20 octubre 2020
Extremadura Tragedias presa de Torrejón

Extremadura Tragedias presa de Torrejón

El 22 de octubre de 1965 es una fecha que muchas personas no olvidar√°n. Todav√≠a le llaman ¬ę¬Ľel d√≠a de la cat√°strofe¬Ľ¬Ľ. Un terrible accidente en la presa del Salto de Torrej√≥n, en C√°ceres, cost√≥ la vida al menos a cincuenta y cuatro trabajadores. Pero testigos presenciales y empleados de la obra en aquel momento, estiman que el n√ļmero de v√≠ctimas mortales fue bastante m√°s elevado.

Documentaci√≥n de los Servicios Informativos ha ¬†localizado las im√°genes que hace cincuenta a√Īos film√≥ TVE

 

El departamento ¬†de Documentaci√≥n de los Servicios Informativos ha ¬†localizado las im√°genes que hace cincuenta a√Īos film√≥ TVE en el lugar de la tragedia. Este documento ¬†gr√°fico, hasta ahora descatalogado, ¬†ha ayudado a reconstruir unos hechos que han permanecido silenciados durante medio siglo, pero que siguen grabados a fuego en la memoria de ¬†aquellos trabajadores y sus familias. Ellos, los protagonistas de esta historia, han contado los a√Īos felices que vivieron en ¬†el poblado obrero que Hidroel√©ctrica Espa√Īola levant√≥ junto a la presa. Y c√≥mo, en una fracci√≥n de segundo, aquel para√≠so se convirti√≥ en un infierno.

@Herramientas de otra p√°gina:

EXTREMADURA
La tragedia de Torrejón, un crimen sin castigo

El 22 de octubre de 2020 se cumplen 55 a√Īos de la cat√°strofe de los Saltos de Torrej√≥n (Monfrag√ľe),

el accidente laboral m√°s grave de la historia de Espa√Īa.

Este hecho conecta la etapa m√°s negra del franquismo con los consejos de administraci√≥n de las grandes corporaciones del actual IBEX-35. Extremadura Tragedias presa de Torrej√≥n

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Vista aérea de la presa Saltos de Torrejón

aravilla salvaje, ecosistema √ļnico, joya de la corona del medio ambiente en Extremadura… Se agotan los elogios hablando del parque de Monfrag√ľe. Entre alcornoques centenarios y jarales brav√≠os, decenas de miles de personas descubren cada a√Īo con admiraci√≥n este trozo de para√≠so. Pero aqu√≠, en este ‚Äúpaisaje puro, dur√≠simo, dantesco, prehist√≥rico‚ÄĚ, como lo describiera V√≠ctor Chamorro, no solo se esconden los secretos de la dehesa.

Tras estos apacibles bosques de encinas y estas umbr√≠as ins√≥litas se oculta el mayor accidente laboral de la historia de Espa√Īa,

la tragedia de los Saltos de Torrejón.

Abundan los miradores y los paneles informativos sobre la riqueza de fauna y flora de la zona,

pero ning√ļn indicador nos advierte de lo que ocurri√≥ aqu√≠ el 22 de octubre de 1965, de la muerte espantosa de m√°s de setenta trabajadores en aquel d√≠a odioso.

Una pintada hecha a mano, en la parte trasera de una se√Īal de tr√°fico, que

apunta a un camino adyacente es el √ļnico rastro que encontraremos:

¬ęMonolito¬Ľ. El acceso est√° cortado con una cadena y en la senda no hay huellas recientes.

Una manta de hojas y retamas conducen al peque√Īo monumento alzado por iniciativa de

Los Ni√Īos del Salto en un otero cercano al pantano del r√≠o Ti√©tar.

La placa se instal√≥ el 5 de marzo de 2016 pero, a pesar de que han transcurrido m√°s de dos a√Īos,

se ve que a las autoridades no les ha dado tiempo todav√≠a de se√Īalizar convenientemente el lugar de homenaje. Extremadura Tragedias presa de Torrej√≥n

Extremadura Tragedias presa de Torrejón

La historia de este siniestro comienza en 1956

Cuando el gobierno franquista concede a Hidroel√©ctrica el aprovechamiento de los caudales de los r√≠os Tajo y Ti√©tar por un plazo de 99 a√Īos.

En poco m√°s de una d√©cada se construir√°n en el curso del Tajo tres grandes presas, Valdeca√Īas (1964), Saltos de Torrej√≥n (1967) y Alc√°ntara (1969),

adem√°s de los embalses de Gabriel y Gal√°n y Valdeobispo.

Pareciera que, por fin, se cumple el viejo sue√Īo de Joaqu√≠n Costa y los

regeneracionistas de principios del siglo XX para los que la política hidráulica era un ariete fundamental de transformación,

‚Äúuna expresi√≥n sublimada de la pol√≠tica agraria, y generalizando m√°s, de la pol√≠tica econ√≥mica‚ÄĚ.

Pero el tiempo se encargar√° de demostrar que, m√°s bien, de lo que se trata es de una reforma agraria para los terratenientes y,

sobre todo, de un dispositivo al servicio del atractivísimo y del colonialismo interno.

El economista Jos√© Manuel Naredo lo analizar√° con rigor en Extremadura saqueada utilizando la met√°fora del depredador y la presa:

la política hidráulica se trastoca en un mecanismo más de las relaciones de

dominaci√≥n, que ‚Äúpermite a los n√ļcleos dominantes extraer a precio de saldo la energ√≠a y las materias primas‚ÄĚ de territorios como el extreme√Īo. Extremadura Tragedias presa de Torrej√≥n

Torrejón 15 15

La historia de este siniestro comienza en 1956, cuando el gobierno franquista concede a Hidroeléctrica el aprovechamiento de los caudales

de los r√≠os Tajo y Ti√©tar por un plazo de 99 a√Īos

Los Saltos de Torrejón se convertirán en una gran obra de ingeniería

Los Saltos de Torrejón se convertirán en una gran obra de ingeniería, que aprovecha

las aguas del r√≠o Tajo y el Ti√©tar mediante un trasvase desde ambos r√≠os hacia una √ļnica central hidroel√©ctrica.

En los ocho a√Īos que dura la obra, trabajar√°n en ella m√°s de 4.000 personas, en su mayor√≠a procedentes de las localidades m√°s cercanas,

como Malpartida de Plasencia, Torrej√≥n, Serradilla, Jaraicejo o Arroyo de la Luz. Pero adem√°s, los pueblos vecinos a la presa se llenan de ‚Äúsalteros‚ÄĚ, que proceden de otras zonas de Extremadura y de Espa√Īa.

‚ÄúPrimero se empez√≥ a ir en bicicleta, luego se iba en camiones y al final pusieron autocares‚ÄĚ,

recuerda Filomeno Rubio, vecino de Malpartida, que trabajaba en la presa en tareas de sondeos y cimentación.

Las condiciones de trabajo ser√°n de una extraordinaria dureza.

Nuevo esc√°ndalo internacional.

Valgan como muestra dos datos: las jornadas laborales son de 12 horas diarias y los trabajadores no tienen

derecho a vacaciones, solo se para el 1¬ļ de Mayo, que se instituye como el d√≠a de fiesta en El Salto de Torrej√≥n.

Los poblados, donde llegan a vivir durante la construcción más de 2.000 personas, están organizados con

‚Äúuna estratificaci√≥n social muy marcada‚ÄĚ, como recuerda el antrop√≥logo Manuel Trinidad.

“En el poblado de arriba, o permanente, vivían los ingenieros, médicos, jefes de obra, topógrafos,

delineantes y personal administrativo, en definitiva el personal de plantilla de Hidroel√©ctrica (…)

En el poblado de abajo, provisional, situado a unos tres kilómetros por debajo de la presa,

a escasos metros del r√≠o, viv√≠a el personal eventual, oficiales, peones y personal no cualificado‚ÄĚ.

Trinidad apunta los recelos que la ubicación del campamento genera entre los trabajadores y familias:

‚Äúalguna vez el director de la obra durmi√≥ con sus hombres para darles garant√≠a de seguridad‚ÄĚ.

Y por si esta segmentación no fuese suficiente, todavía existe otro poblado de casas prefabricadas de Agromán y dos barracones

‚Äúdonde se hacinan solteros muy j√≥venes o casados que por raz√≥n de categor√≠a no han obtenido casa‚ÄĚ.

Los jornaleros sufridores del latifundio, reconvertidos ahora en alba√Īiles, y los trabajadores especializados

Pero, a pesar del trabajo extenuante y del clasismo inducido por las empresas que pretende dividir a los trabajadores,

en los Saltos de Torrej√≥n y en los pueblos aleda√Īos se va conformando una conciencia de comunidad.

Los jornaleros sufridores del latifundio, reconvertidos ahora en alba√Īiles, y los trabajadores especializados en las grandes obras van fraguando una

experiencia compartida de explotación y de lucha que, como anota Carlos Canelo, sobrino de uno de los trabajadores fallecidos en otro accidente,

aflorar√° a√Īos m√°s tarde en las grandes luchas sindicales de la construcci√≥n en las ciudades, en las reivindicaciones del Empleo Comunitario,

en obras como la Central Nuclear de Almaraz o en el movimiento vecinal.

LA MUERTE Y EL OLVIDO

El 22 de octubre de 1965 se produce el gran desastre. Desde entonces, esa fecha perseguir√° la memoria de cuantos trabajaron en Torrej√≥n. ‚ÄúSi pudi√©ramos, ese d√≠a lo borrar√≠amos del calendario‚ÄĚ, dice Fuencisla √Āvila, que perdi√≥ a su padre en el accidente.

Los jornaleros sufridores del latifundio, reconvertidos ahora en

alba√Īiles, y los trabajadores especializados en las grandes obras van fraguando una experiencia compartida de explotaci√≥n y de lucha

Extremadura Tragedias presa de Torrejón

A estas alturas la obra est√° ya casi terminada.

Ha llovido mucho en las √ļltimas semanas y hay una enorme inquietud porque el pantano est√° casi lleno,

el nivel del agua se encuentra solo 83 centímetros por debajo de la cota máxima autorizada.

Los responsables llevan anunciando varios d√≠as que van a abrir los aliviaderos, incluso a los ni√Īos les han

dicho en la escuela que ser√° muy impresionante, un espect√°culo festivo.

Durante esos días los trabajadores se concentran fundamentalmente en dos tareas: por un lado, se está acabando de encofrar el canal que partiendo de la presa lleva el agua a la central y,

por otro, una gran cantidad de obreros se encuentran en el cauce, prepar√°ndolo para poder abrir las compuertas de la presa.

La ataguía del canal mencionado no se ha puesto a contrapresión como es preceptivo, con orientación cóncava respecto al agua, y se acaba rompiendo por el empuje del agua embalsada, arrastrando a las cuadrillas de trabajadores y a todo lo que pilla a su paso, destrozando una parte del canal.

Centenares de trabajadores est√°n atrapados, la cat√°strofe ha comenzado.

Aquella ma√Īana, a las nueve comenz√≥ a sonar la sirena

‚ÄúMi padre y otros muchos trabajadores lo estaban viendo venir. √Čl se so√Īaba por las noches. Repet√≠a muchas veces: va a pasar algo y va a ser muy gordo. Quieren probar con nosotros trabajando‚ÄĚ. Flori Almendral recuerda de ese modo aquellos d√≠as. Los presagios del padre se cumplieron. Aquella ma√Īana, a las nueve comenz√≥ a sonar la sirena. ‚Äú¬ŅQu√© pasaba? ¬ŅPor qu√© sonaba a una hora tan inusual? Pero ya sab√≠amos que en esos casos siempre era el mismo motivo, un accidente.

Lo que quedó confirmado al ver gente corriendo dando gritos y pidiendo cuerdas mientras cientos de obreros

ped√≠an ayuda desesperados, flotando como pod√≠an en las negras aguas‚ÄĚ.

Paqui Martos, una de las personas que de modo más concienzudo viene luchando por la memoria histórica de la tragedia,

es ahora quien evoca aquellas horas de p√°nico.

“Mi peor recuerdo fue cómo un chico muy joven, que era primo de mi

amigo Jaime y que estaba flotando en el pozo se agarró con fuerza a nuestra

cuerda, con tan mala suerte que cuando hab√≠a salido la cuerda se rompi√≥‚Ķ A los 15 d√≠as le encontramos con la cuerda entre sus manos‚ÄĚ.

Los recuerdos de esos días se llenan de amargura.

El peri√≥dico Extremadura relata el caso de un padre que falleci√≥ ¬ęde la impresi√≥n¬Ľ al conocer la noticia,

pues tenía dos hijos trabajando en las obras de la presa.

Y los ni√Īos y las familias del poblado son evacuados hasta un monte alto, donde pasan aquella noche.

‚ÄúEstaba a punto de estrenarse una nueva escuela en el poblado de arriba, pero no ser√≠an los ni√Īos los que la iban a estrenar,

sino la multitud de cadáveres, pues serviría de improvisada sala de autopsias.

Durante meses permaneci√≥ un olor indescriptible a pesar de toda la colonia que echaron‚ÄĚ, recuerda Paqui Martos. Extremadura Tragedias presa de Torrej√≥n

Los recuerdos de esos días se llenan de amargura.

El periódico Extremadura relata el caso de un padre que falleció de la impresión al conocer la noticia

Una enorme conmoción recorre todos los pueblos de la comarca, pero los mandarines del franquismo

tienen clarísima su estrategia desde el primer momento: ocultación, silencio, minimización de los hechos.

‚ÄúUn muerto y varios heridos en accidente en la presa de Torrej√≥n‚ÄĚ.

Ese es el titular del diario HOY y de la generalidad de la prensa al día siguiente.

A pesar de que la tragedia se ha desencadenado a las nueve de la ma√Īana y de que durante toda la jornada han ido apareciendo decenas de cad√°veres, los peri√≥dicos empeque√Īecer√°n los efectos devastadores del accidente.

La cat√°strofe de la presa de Ribadelago est√° en la memoria colectiva ‚Äď

ocurrió el 9 de enero de 1959- y el régimen no está dispuesto a un nuevo escándalo internacional.

El NO-DO del 1 de noviembre de aquel a√Īo abre con la fiesta de las

debutantes, un baile de las jóvenes de la burguesía en Barcelona, y menciona el accidente de los Saltos,

dedic√°ndole a la noticia 37 segundos. ‚ÄúLa impetuosa corriente arrastr√≥ gran n√ļmero de v√≠ctimas‚ÄĚ se limita a afirmar, cuando han transcurrido ya diez d√≠as desde el siniestro.

En los d√≠as, semanas y meses siguientes contin√ļan apareciendo cad√°veres, que han sido arrastrados por el r√≠o. El √ļltimo cuerpo se encuentra el 5 de julio de 1966. Para entonces, muchos trabajadores ‚Äúhan pedido la cuenta‚ÄĚ y comienza una nueva emigraci√≥n masiva hacia Madrid, el Pa√≠s Vasco, Catalu√Īa o distintos pa√≠ses de Europa. Tras el par√©ntesis de la construcci√≥n de la presa se acelera la marabunta, la permanente sangr√≠a migratoria de Extremadura.

En 1967 la presa empieza a funcionar pero no llega a inaugurarse.

Por ese mismo a√Īo los peritos entregan su informe: ‚Äúla seguridad de la atagu√≠a era insuficiente para soportar la carga de agua prevista‚ÄĚ.

En 1969 el sumario judicial se traslada de Navalmoral de la Mata a la Audiencia Provincial de C√°ceres y el 23 de febrero de 1970 se dicta el

sobreseimiento del caso ‚Äúpor no aparecer justificada la perpetraci√≥n del delito‚ÄĚ.

A pesar de las negligencias evidentes y de la temeridad con la que se

condujeron los responsables de la presa, ni siquiera llega a haber juicio.


La indemnización establecida por Hidroeléctrica para las familias es ridícula: 20.000 pesetas para las viudas o familiares y 5.000 pesetas por cada hijo.

Seg√ļn el √ćndice de Precios de Consumo que maneja el Instituto Nacional de Estad√≠stica (INE) estas cantidades equivaldr√≠an en 2017 a 3.306 y 826 euros, respectivamente.

Las indemnizaciones que se fijan estarán muy por debajo incluso de las establecidas para las víctimas de Ribadelago, no alcanzando siquiera el 25% de sus cuantías.

Y en el momento de cobro de la indemnización, como nos recuerda Rosa Escobar, las familias habrán de firmar un documento que incluye una

cláusula mediante la que renuncian a cualquier tipo de reclamación legal.

los responsables de la presa, ni siquiera llega a haber juicio

A pesar de las negligencias evidentes y de la temeridad con la que se

condujeron los responsables de la presa, ni siquiera llega a haber juicio

El 7 de julio de 1970, unos meses después del desistimiento de la Audiencia

Provincial de C√°ceres, Franco y Jos√© Mar√≠a de Oriol y Urquijo, presidente de Hidroel√©ctrica Espa√Īola, inauguran la presa de Alc√°ntara.

Que para m√°s inri y para que no quede dudas de qui√©n manda aqu√≠ ‚Äďy de que no tiene l√≠mites la desverg√ľenza-

llevar√° el nombre de este √ļltimo, el directivo m√°ximo de la empresa responsable de la muerte de m√°s de 70 trabajadores en Torrej√≥n. Extremadura Tragedias presa de Torrej√≥n

DEL BUNKER DEL FRANQUISMO A LAS PUERTAS GIRATORIAS Y EL IBEX 35

‚ÄúA√ļn el miedo gobernaba las conciencias.
¬ŅLlegar√° la justicia a los hombres del Salto?
¬ŅHabr√° una mano amiga tendida entre las leyes?
‚ÄĚ
Eladio Sanju√°n

Cómo es posible que haya ocurrido todo esto, que jamás se hayan sentado en el banquillo los responsables de tanta muerte, que los delitos contra la

salud e integridad física de los trabajadores queden impunes, que una losa de silencio haya velado la magnitud de esta catástrofe durante tanto tiempo.

Solo una trama densa de abuso, de dominación y complicidades, que alcanza a la mayor parte del cuerpo social, puede explicarlo.

53 a√Īos despu√©s no sabemos ni siquiera el n√ļmero de fallecidos. La versi√≥n oficial estableci√≥ que eran 54 personas -46 muertos, 4 personas que no pudieron identificarse y otras cuatro desaparecidas.

Pero esos datos no se los creyó nadie y la convicción general de quienes participaron en las brigadas de rescate y

del conjunto de los trabajadores es que murió bastante más gente de la que se dijo.

En la placa que instalaron Los Ni√Īos del Salto hace dos a√Īos pueden leerse 69 nombres pero incluso podr√≠an ser m√°s. ‚ÄúYo lo √ļnico que s√© es que del primer golpe trajeron 70 ata√ļdes. Y no hubo bastante, hubo que pedir otros cinco m√°s.

Como yo estaba en la brigada de rescate vi que los 70 ata√ļdes primeros se gastaron‚ÄĚ, afirmaba Isidoro Cobo en uno de los estremecedores testimonios que recoge el documental de TVE, Torrej√≥n 15 15. Extremadura Tragedias presa de Torrej√≥n

Recoge el documental de TVE, Torrej√≥n 15 15.

En junio de 2007, las hijas de Agustín Oliva Sanguino, vecino de Arroyo de

la Luz, encontraban la l√°pida de su padre en el cementerio de Toril.

Dos meses después del accidente el juez de Navalmoral había solicitado que los familiares de Agustín se desplazaran hasta Toril para identificar el

cuerpo pero, seg√ļn parece, la carta fue a parar a la hermana del finado, que no sab√≠a leer.

Se da la circunstancia de que en el cementerio de Toril, junto a la tumba de Agust√≠n Oliva, hay otras seis sepulturas m√°s de personas en circunstancias similares, as√≠ como una fosa com√ļn.

Como indicaron las hijas, Mar√≠a Victoria y Felisa, ‚Äúpuede haber otras seis familias como nosotras‚ÄĚ.

Se da la circunstancia de que en el cementerio de Toril, junto a la tumba de Agustín Oliva,

hay otras seis sepulturas m√°s de personas en circunstancias similares, as√≠ como una fosa com√ļn

Seg√ļn diversos testimonios, en las presas de Torrej√≥n habr√≠a trabajadores que utilizaban nombres falsos para no ser identificados por las autoridades. E incluso es probable que entre los enterrados en Toril figure alguno de los presos pol√≠ticos que trabajaron en la obra para redimir penas.

La explotación de los reclusos republicanos y su empleo en pantanos, canales y grandes infraestructuras fue algo

habitual durante la d√©cada de los cuarenta y cincuenta e incluso durante parte de los a√Īos sesenta.

No es extra√Īo que ninguna familia afectada se atreva a denunciar

No es extra√Īo que ninguna familia afectada se atreva a denunciar el accidente en ese momento.

Todo el mundo es consciente de la ferocidad de la represión y también conoce o intuye que los máximos responsables de las dos empresas principales,

Hidroel√©ctrica y Agrom√°n, forman parte del n√ļcleo duro de poder del franquismo.

En efecto, las familias Oriol Urquijo y Aguirre Gonzalo integran el escogido c√≠rculo de confianza de Franco, el cogollo de la oligarqu√≠a pol√≠tica y econ√≥mica. Cuando se produce el siniestro, tanto Jos√© Mar√≠a de Oriol como Jos√© Mar√≠a Aguirre son, adem√°s de ‚Äúcapitanes de empresa‚ÄĚ, procuradores en las Cortes franquistas. Oriol ostentar√° esa representaci√≥n pol√≠tica durante 22 a√Īos, entre 1955 y 1977.

Y José María Aguirre no le irá a la zaga: entre 1961 y 1976 participará en el

pseudo-parlamento franquista y, además, a partir de 1970 ostentará la presidencia del Banesto. Extremadura Tragedias presa de Torrejón

Un nuevo oligopolio emergente en el tardofranquismo

A Oriol y a Aguirre les unen la camisa fascista y los negocios. Y pronto, adem√°s, un nuevo oligopolio emergente en el tardofranquismo, la energ√≠a nuclear, reforzar√° sus v√≠nculos de √©lite. En Extremadura, el proyecto de centrales nucleares en Valdecaballeros y Almaraz promete sustanciosas ganancias. Los dos personajes condensan a la perfecci√≥n el tridente genuino de la oligarqu√≠a en Espa√Īa ‚Äďbanca, el√©ctricas y constructoras.

Y por si todas estas credenciales fueron pocas para blindar a los dos personajes ante cualquier hipotética

molestia o lance jur√≠dico, a√Īad√°mosle que el Ministro de Justicia, entre las fechas del accidente y del

sobreseimiento del expediente, no es otro que Antonio María de Oriol y Urquijo, hermano del presidente de Hidroeléctrica y posteriormente de Iberdrola.

La cat√°strofe de Torrej√≥n, la impunidad de sus responsables, es una met√°fora cabal del franquismo. M√°s de setenta muertos, v√≠ctimas de lo que, con el C√≥digo Penal en la mano hoy, podr√≠amos denominar como homicidio imprudente y ni un rasgu√Īo. El franquismo ‚Äďsuele olvidarse y m√°s en estos tiempos- fue, adem√°s de un r√©gimen represivo, una dictadura de clase. Detr√°s de la fortuna, el crimen: la frase de Balzac les define con precisi√≥n.

Las familias Oriol Urquijo y Aguirre Gonzalo integran el escogido círculo de confianza de Franco, el cogollo de la oligarquía política y económica

Espa√Īa apesta a franquismo todav√≠a, pero no podremos entender la ocultaci√≥n de la tragedia y la exculpaci√≥n de los responsables si nos

referimos solo a esa etapa histórica y al inmenso poder que tenían por entonces los dos emporios mencionados.

Quienes fueran la flor y nata empresarial del franquismo constituyen hoy, en gran medida, parte esencial de la flor y nata del neoliberalismo. Y por el camino, han cooptado para la religión del mercado a políticos, sindicalistas o intelectuales que teóricamente se situaban en el otro campo.

Ferrovial Agrom√°n o Iberdrola representan hoy dos de los principales buques insignia del neoliberalismo en Espa√Īa

. Ferrovial ha cumplido un papel estrat√©gico en la articulaci√≥n del poder en el pa√≠s durante los a√Īos 70 y 80.

Basta con recordar que personajes tan influyentes como los ministros José María López de Letona o Leopoldo Calvo-Sotelo, los empresarios Rafael del

Pino y Claudio Boada o el banquero Mariano Rubio formaron parte de su consejo de administración.

Y otro tanto puede decirse de Iberdrola.

Los Oriol no s√≥lo han continuado administrando las patronales (√ć√Īigo de Oriol, al frente de

la Camára de Comercio de Madrid y Mónica de Oriol como presidenta del Círculo de Empresarios).

Adem√°s han utilizado las puertas giratorias para ‚Äúfichar pol√≠ticos‚ÄĚ con maestr√≠a inigualable. Acebes, Juan Pedro Hern√°ndez Molt√≥, Braulio Medel, Manuel Mar√≠n o Juan Mar√≠a Atutxa, son algunos de los pol√≠ticos que han tenido o tienen en n√≥mina. Como puede observarse, sin prejuicios partidarios, que la burgues√≠a nunca pone todos los huevos en la misma cesta.

Y en lo tocante a Extremadura, Iberdrola nombrar√° como consejero en 2010 a Manuel Amigo,

quien fuera consejero en la Junta de Extremadura durante 18 a√Īos, hombre de confianza de Rodr√≠guez Ibarra.

Iberdrola nombrar√° como consejero en 2010 a Manuel Amigo, quien fuera consejero en la Junta de Extremadura

durante 18 a√Īos, hombre de confianza de Rodr√≠guez Ibarra. Extremadura Tragedias presa de Torrej√≥n

Saqueo energético de la región y la prolongación de la vida de la central de Almaraz.

Las inversiones culturales, en solidaridad y en ‚Äúcompromiso regional‚ÄĚ de Iberdrola tambi√©n pueden ayudarnos a entender algunos silencios y

complicidades, no solo en relación a los hechos de Torrejón, sino en otros también sangrantes como son el saqueo energético de la región y la prolongación de la vida de la central de Almaraz.

La constitución de la Fundación San Benito de Alcántara, la subvención de asociaciones dedicadas a personas con discapacidad o comedores de

Cáritas, y la participación preferente en la Corporación Empresarial de

Extremadura de la mano de la Junta, son algunas muestras de una ‚Äúsabia‚ÄĚ pol√≠tica de alianzas e influencias.

A Rafael Chirbes le gustaba subrayar las incoherencias de quienes practicaban una memoria histórica selectiva: “De la nueva recuperación de

.la memoria queda excluida cualquier mirada a los a√Īos m√°s recientes (los hasta hace poco felices ochenta, aquellos en los que la pr√°ctica

socialdemócrata en el poder se convirtió en una anti-épica).

Mirar ese pasado reciente se convierte en una provocaci√≥n del mismo calado que hab√≠a sido, unos a√Īos antes, mirar la guerra civil‚ÄĚ.

La memoria histórica de la tragedia de Torrejón, como la de otros hechos más próximos, a veces es más problemática, porque toca intereses muy tangibles y poderosos.

Atrevámonos a mirar también ese pasado adyacente que nos quema.

Ha llegado la hora de gritarlo alto y fuerte. Tragedia de Torrejón: Verdad, justicia y reparación.

Los Saltos: una historia por contar

*Este escrito se nutre de dos documentos fundamentales realizados por algunas de las personas que m√°s se han comprometido con la memoria de esta tragedia, Los Saltos: una historia por contar, elaborado por In√©s Garc√≠a y Rosa Escobar y El para√≠so incompleto, escrito por Manuel Trinidad.

Tambi√©n en dos magn√≠ficos documentales sobre los hechos, el de El lince con botas (Canal Extremadura) y Torrej√≥n 15 15, de TVE. Agradezco tambi√©n el testimonio de los antiguos trabajadores de la presa, Filomeno Rubio, Salustiano Calvo y Juan de Mata (Malpartida) y Jos√© Hern√°ndez (Torrej√≥n); as√≠ como de familiares, Flori Almendral, Carlos Canelo y Vicente Serrano.

El artículo es un homenaje a todos los trabajadores fallecidos y sus familias, así como a todas las personas que trabajaron y vivieron en Los Saltos de Torrejón. Extremadura Tragedias presa de Torrejón

Y muy especialmente a los Ni√Īos del Salto por su lucha.
Archivado en: Energ√≠a hidroel√©ctrica ‚Äß Cr√≠menes del franquismo ‚Äß Infraestructuras ‚Äß Extremadura

cómo llegar a la presa de torrejón sin perderte

La comarca tiene varias entradas: la que lleva desde la autovía A-66, la antigua N-630; la nueva autovía EX-A1 Navalmoral de la Mata-Plasencia; desde Cáceres ciudad, la carretera EX-390, que entra por Torrejón el Rubio y la EX-208 Trujillo-Plasencia.

QU√Č VER EN MONFRAG√úE Y COMARCAS CERCANAS

Extremadura es un lugar privilegiado para pasar las vacaciones porque cuenta con todos los ingredientes necesarios para pasar unos días inolvidables:
Uno de esos lugares con un encanto especial y que se ha convertido en el destino ideal para realizar turismo rural,
es Extremadura y sus piscinas naturales.  

Cómo encontrar curso de trabajos en altura

Se define como ‚ÄúTrabajo en altura‚ÄĚ a todo trabajo realizado por encima o por
debajo del nivel del suelo desde el que existe peligro de caída (sobre fosos, voladizos,
fachadas,…) y realmente tenemos que entender que los trabajos en altura son
aquellos trabajos que son realizados necesariamente en altura con el riesgo de que el
trabajador pueda sufrir una caída desde alturas superiores a dos metros.
Todos los trabajos con riesgo de caída de más de dos metros deberán realizarse con
protecciones colectivas adecuadas.

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